El Congreso también fue para los jóvenes investigadores

ECCC y CICOM promueven espacios para investigación joven.

Por Eugenio Quesada Rivera

El I Congreso Centroamericano de Comunicación dio a cinco investigadores de menos de treinta años la oportunidad de compartir los resultados de sus estudios con la comunidad académica.

De ellos, cuatro son estudiantes de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva (ECCC): Johan Espinoza, Melissa Hernández, Rodrigo Muñoz y Eugenio Quesada. El quinto es Oscar Alvarado, docente de la misma unidad académica.

Sus ponencias se ubicaron en tres mesas: Comunicación y Género; Comunicación digital y Comunicación e historia.

Para Aarón Mena, subdirector del Centro de Investigación en Comunicación (CICOM), estimular la investigación entre los estudiantes es importante pues les permite ser miembros activos de la academia y los posiciona como creadores de conocimiento. Además, considera que la participación de estudiantes en el Congreso confirma el liderazgo de la UCR como institución formadora y gestora de conocimiento.

Por su parte, Oscar Alvarado piensa que la inserción de los jóvenes en investigaciones de comunicación y nuevas tecnologías es vital debido a su fácil adaptación y utilización de los instrumentos que cada día surgen en esta materia.

Estos jóvenes combinan sus horarios de clase con las labores de investigación. Todos se desempeñan como asistentes de investigadores de la UCR y, adicionalmente, desarrollan sus propios proyectos fruto de su curiosidad científica.

Para Melissa Hernández, filóloga y estudiante de segundo año de Comunicación, la investigación es un trabajo de medio tiempo, mientras que a Rodrigo Muñoz no le importa sacrificar un fin de semana completo para dedicárselo a sus proyectos científicos.

Las influencias de estos muchachos son tan variadas como los temas que abordan. Muñoz, estudiante de cuarto año de Comunicación, afirma que sus profesores y autores como Umberto Eco o Teun van Dijk han sido decisivos en sus trabajos de investigación.

Hernández, señala que su carrera en Filología ha influido en su trabajo como investigadora, pues gracias a ella se dio cuenta que lo más apasionante es aprender y que la investigación es un medio para apropiarse del conocimiento.

Estos jóvenes investigadores no dudan al afirmar que la labor académica ha cambiado su vida. Para ellos esta actividad ha sido fuente de satisfacciones personales y profesionales. Melissa sostiene que dedicarse a la generación de conocimiento la ha hecho más intuitiva.

Tanto la ECCC como el CICOM han generado espacios para promover la investigación joven. Aarón Mena comenta que se ha puesto en marcha un proyecto llamado “El Hormiguero”, que pretende que los estudiantes de Comunicación puedan desarrollar proyectos de investigación propios en condiciones casi idénticas a las de los investigadores del Centro.

Por otro lado, Alvarado celebra que la ECCC haya impulsado la participación de su estudiantado en ámbitos de investigación, a diferencia de otras unidades académicas que consideran que los jóvenes no son capaces de producir ciencia de calidad. Pero añade que apenas es el comienzo y que el proceso debe continuar.

Para Eugenio, Johan, Melissa, Oscar y Rodrigo, investigar es una satisfacción y esperan que este proceso nunca se detenga.