Comunicación y violencia: Una relación más estrecha de lo que se cree

 

Por Cinthia Oviedo Rodríguez 

 

La Cátedra Humboldt ofreció sus "Espacios para reflexionar la comunicación desde Centroamérica: percepciones y representaciones de la violencia en América Latina", en el marco del Primer Congreso Centroamericano de Comunicación, en el cual se ha dado un acercamiento a la realidad de la situación social en el istmo. 

 

Los expositores, el catedrático Günther Maihold y el Lic. Adrián Vergara de Costa Rica, desde diferentes enfoques dieron un acercamiento a perspectivas distintas. Maihold a la forma de comunicación de los narcotraficantes en el caso de México, y Vergara a cómo el discurso de los medios respecto a los victimarios influye en la ciudadanía y su percepción de estos. 

 

En el caso de los narcotraficantes mexicanos,  Günther Maihold hizo referencia a una investigación que realiza acerca de las formas de comunicación que estos criminales tienen para llamar maximizar sus ganancias sin llamar la atención pública, pero poder demostrar quiénes son y el poder que los caracteriza; además señala que los cárteles de drogas buscan el rompimiento del orden comunicacional y convertirse ellos en los interlocutores de sus propios mensajes. 

 

Señaló que la comunicación puede convertirse en un sustituto o en un instrumento de violencia para estos criminales. La muerte se volvió una de los signos más vigentes de mostrar poderío en las diferentes zonas donde se desarrollan estos cárteles, tanto las  desapariciones, como la mutilación, decapitación son formas en las que pretenden dejar un mensaje claro, utilizando el cuerpo como canal de mensaje. 

 

Además de estas formas violentas de comunicarse, los narcotraficantes tienen algunas otras, como los narcomensajes, que suelen dejar encima de los cuerpos mutilados, además se destaca el hecho de que estos están redactados con muchas faltas ortográficas, pero con mensajes claves y de amenaza o venganza; las narcomantas, las cuales son más claras y se colocan en espacios públicos, las redes sociales y los blogs son otra forma de comunicación que poseen, y también los narcocorridos. Señaló también que las reacciones de las personas en muchas ocasiones son incrédulas, creen que estos mensajes son bromas y que estas personas son “narcopayasos”. 

 

Por su parte el Lic. Adrián Vergara realizó en su ponencia una explicación de como el discurso es un fluir que moldea la sociedad y ejerce poder sobre los ciudadanos, además señaló que este es un conocimiento colectivo y delimitado, realizando un análisis de lo que se  cree en sociedad sobre los victimarios, calificándolos como activos, desconocidos, violentos, irracionales y sin comprensión. 

 

Los victimarios además se ven como amenazas, como sujetos y no como personas, y por estas razones se dan situaciones como las recientes denunciadas por los medios de comunicación, sobre como oficiales del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) golpearon sin consideración a un (posible) victimario y cómo este conflicto envuelve a la opiniión de los ciudadanos que califican como correctos y adecuados estos actos por el simple hecho de que lo que se cree sobre estas personas es que son negativas para la sociedad sin estar garantizada si efectivamente se es culpable o no. 

 

Rescata al final de su presentación como el análisis del dispositivo discursivo de la criminalidad muestras como el discurso permea diferentes ámbitos sociales y esto trae consigo una serie de consecuencias. 

 

Al concluir la primera parte de esta cátedra ambos expositores coinciden en el hecho de que la comunicación se ha transformado y cómo la comunicación  juega un papel muy importante para  los medios y para los diferentes protagonistas de dicha violencia.