Aprendiendo a usar las redes sociales para la enseñanza

Por Daniel Salazar M

  • Farouk Díaz presentó su propuesta sobre el uso de redes sociales en la enseñanza

¿Cómo utilizar Facebook para fomentar el trabajo colaborativo dentro y fuera del aula?

Este fue el tema expuesto por el productor audiovisual e investigador Farouk Díaz, quien explicó las posibilidades de interacción y aprendizaje que permite Facebook en nuestros espacios de educación. 

Díaz presentó una propuesta para Psicología Educativa de la Universidad Pedagógica Nacional de México que resultara amigable y que permitiera la innovación, la construcción del conocimiento y la profundización de los contenidos vistos en clase.

A continuación un resumen de una entrevista desarrollada con el investigador mexicano.

Usted se ha atrevido a profundizar en uno de los retos más interesantes de la educación que es cómo integrar las nuevas tecnologías para la enseñanza y ofrecer nuevos caminos a aquellos que desean aprender ¿Cómo ha sido la experiencia de estructurar todo este plan para integrar las redes sociales en un ambiente educativo?

Más que una herramienta para la enseñanza esta es una oportunidad para su desarrollo profesional, porque los estudiantes y todo mundo usa las tecnologías -está la brecha tecnológica y generacional- pero, como quieran, el sistema te está obligando a enviar tu currículum por correo, a tener que contactar a las personas por redes, etc. Lo que se buscaba era dar estas herramientas a los docentes y estudiantes para que los ocupen de una manera profesional.

El tope que yo me he encontrado es que el fenómeno de interacción e interactividad no ha sido muy trabajado en el área comunicativa: no está bien delimitado. Por ese lado era escencial establecer criterios para trabajar la interacción y la interactividad, bajo ciertas líneas. Otro problema que me encontré es lograr que un docente cambie el chip.

Porque algunos piensan que las redes sociales están relacionadas directamente con el ocio… ¿Cómo separar un espacio para el aprendizaje en ellas?

Ese es el reto. Porque las redes sociales están hechas para la conectividad: Mark Zuckerberg ha dicho que Facebook está diseñado para dar el poder de comunicarse a la gente. Esto es muy fuerte: el poder es una responsabilidad ¿vas a usar una plataforma para decir qué? ¿cómo lo vas a decir?

Por eso lo enfoqué en un trabajo colaborativo: es darle estas habilidades a los estudiantes y docentes para respetar los puntos de vista de otras personas. Fíjate que en la maestría, aparte del tutor principal, tenemos tres lectores y uno de los lectores me dijo “Oye, pero… ¿por qué yo docente, en mi casa, voy a querer entrar a Facebook y comentar algo sobre una clase? ¿Por qué, si una red social va a invadir mi privacidad?” eso es a lo que me voy a enfrentar. Mi propuesta es que esto no invade el entorno del docente ni su privacidad, porque vamos a manejar una cuenta aparte.

Esta herramienta se va a utilizar para que si el docente encuentra un contenido lo comparta, o los mismos estudiantes pueden estar navegando, y casualmente encuentran un contenido lo pueden compartir entre ellos y ahí estás promoviendo aprendizaje significativo: si un estudiante compartió un contenido es porque esa clase le interesó y quiso profundizar más.

Este tipo de iniciativas también permiten integrar contenidos diferentes, acordes con los diferentes tipos de inteligencias que puedan tener los estudiantes…

Eso es lo que te permite la web 2.0 y el trabajo colaborativo. Cada uno tiene un conocimiento que puede enriquecer y puede ayudar a otro: si uno sabe cómo abrir la puerta, el otro sabe cómo poner el candado y luego entre todos se comparten el conocimiento y todos crecen. La estrategia no va en una línea competitiva: todos pensamos juntos, el conocimiento se diversifica en grupo, se expande en un grupo.

Pero la iniciativa es también adicional al trabajo en clase…

Exactamente. Porque con esto fomentamos el trabajo colaborativo, dentro y fuera del aula. La clase va a ser la base y la plataforma va a ser este reforzamiento.

¿Cómo se incentiva a un profesor para que también trabaje en casa con las redes?

Ese es el reto: es cambiarle el chip al docente. El trabajo debe verse como una pasión: si tú estás trabajando en lo que te gusta no pierdes el tiempo. Hay que cambiar ese chip de “yo vengo de tal hora a tal hora, esta es mi clase y esta es la evaluación y ya cumplí”. El docente debe involucrarse y retroalimentar a los demás para construir el conocimiento.

Esto está dirigido a los profesores que quieren cambiar su chip. Todo esto está enfocado en reaprender, uno siempre tiene que reaprender a usar la tecnología. En México hay maestros que llegan a ponen su Power Point atascado de texto, lo leen y esa es la clase ¿Entonces para qué vino el profesor? Debemos integrar esas líneas que se manejan: la accesibilidad, el uso y la apropiación.

¿Qué obstáculos piensan que se van a enfrentar?

Una de las cosas que tuvimos que plantear es que hay que obligar a los estudiantes a que participen: porque sino sólo van a participar dando un “me gusta”  y ya. Entonces la línea tiene que también integrar la evaluación acordada con estudiantes: la idea sería que así como van participando se vayan incorporando al proyecto, les interese y vean cómo es la dinámica. A partir de eso vamos a generar nuevos conocimientos y oportunidades de retroalimentación, que es lo importante.